Granjas de cadáveres: existen y son espeluznantes
Los hemos visto en series y películas: personas que solo viendo los huesos de un muerto pueden saber casi cómo era cuando estaban vivos o cómo habían muerto con una precisión extrema. Son antropólogos forenses, pero, ¿cómo saben todo lo que saben?
Buena parte de este conocimiento ha sido el resultado de observar cuerpos en descomposición. Pero, obviamente no es lo mismo estudiar un cadáver donado a la ciencia en una fría sala o estudiar a un cerdo (el animal que más se asemeja al ser humano en términos de descomposición) que estudiar cómo las condiciones atmosféricas afectan a un cadáver cuando por ejemplo, es abandonado a su suerte, o cuando es enterrado en el monte, o cuando es echado al mar, o cuando es mutilado y escondido en bolsas, o cuando se esconde en el maletero de un coche o en un arcón. Y por eso, amigos, en virtud de la antropología forense, de la criminología y de la entomología forense existen las llamadas “Granjas de Cadáveres”: fincas enormes llenas de cuerpos humanos muertos que simulan todas las posibles escenas de un crimen. Sí, como en la novela de Patricia Cornwell o en Walking Dead. ¿El objetivo? Estudiar el proceso de descomposición cadavérica al aire libre, los insectos (que también revelan muchísima información como la mayoría de los mortales conocemos por CSI) y cómo otros factores afectan al cuerpo humano muerto, y enseñar a los futuros agentes especializados cómo hacer un levantamiento de cadáver o cómo interpretar el escenario de un crimen.
Están en Estados Unidos y hay varias repartidas por todo el territorio (Carolina del Norte, Texas...) La más famosa, en Knoxville, Tennessee, fue abierta en los años 80 por el antropólogo William Bass. Mide 10.000 metros cuadrados y está llena de cuerpos putrefactos.
Cada año este lugar recibe 100 cadáveres aproximadamente, y cada uno de ellos se pone en unas circunstancias diferentes y se estudia en profundidad, porque los cuerpos muertos hablan sobre la vida que han llevado y la muerte que han tenido.
Este año se está construyendo la primera “granja de cadáveres” fuera de Estados Unidos. Estará en Sydney y dependerá de la University of Technology. Más de 30 personas ya se han ofrecido a donar su cuerpo a la ciencia. ¿Llegarán algún día a España las "bodyfarms"?




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