miércoles, 24 de octubre de 2018

EL HUÉSPED NO DESEADO 

     

 Un día llegaste a mi vida alojándote 
en mi seno y queriendo alimentarte de mi 
ser, me sentí tan pequeña, 
llena de miedo y confundida al saber de tu 
existencia que me creí derrotada 
sin ir aún a la guerra, pero, al día siguiente 
de la amarga noticia Dios 
se manifiesta de tal manera que me 
hace entender que tú no eras 
bienvenido en mi vida y que así como 
el huésped no deseado me 
llenara de valor y te echara de mi hogar 
que es mi cuerpo. En ese momento 
entendí que él me daría las armas para 
combatirte en el Campo de esa Batalla. 
La lucha que tuvimos tú y yo donde fui 
victoriosa me enseñó a qué no estaba exenta de 
lidiar con tu nefasta presencia y que debía 
aprender a escuchar lo que me gritaba en silencio 
mi cuerpo. Soy parte de las estadísticas, 
pero, de sobrevivientes de la lucha contra ti; 
tú has ganado muchas guerras, pero, yo te gane la Batalla. 

Por GREDDY SUAREZ