miércoles, 23 de diciembre de 2015
domingo, 20 de diciembre de 2015
El misterio de la Atlantida
sábado, 6 de junio de 2015
La busqueda del santo Grial
La Búsqueda del Santo Grial
La búsqueda del Santo Grial es uno de esos mitos que perduran siglo tras siglo; una creencia entre mística y popular que se originó allá por el siglo XII y que no se ha abandonado hasta el día de hoy. Y como suele ocurrir en historias de este tipo, su leyenda se ha ido engrandeciendo con el tiempo y haciendo que cada vez se presente más difusa esa extraña barrera entre la ficción y la realidad.¿Qué es realmente el Santo Grial?… La creencia popular siempre pensó que era el cáliz de Cristo, aquel que utilizó en la Última Cena, la copa con la que posteriormente José de Arimatea recogió la sangre del Hijo de Dios mientras estaba crucificado, y quizás por ello, se le atribuyen poderes misteriosos.Con el paso de los siglos, aquella búsqueda de ese Sagrado Cáliz a la que se ha asociado a los Caballeros Templarios, e incluso hasta al Tercer Reich alemán, se ha convertido en algo más que la propia física de una copa de madera. De ese Santo Grial se ha teorizado conque podría tratarse incluso de la matriz de María Magdalena a la que determinados escritos (supuestamente escondidos por la Iglesia) asocian con la esposa de Jesús, con el que probablemente tuvo descedencia.Y es a partir de esa teoría cuando se comienza a relacionar a la búsqueda del Santo Grial con la búsqueda de la descendencia de Cristo.
Un primer documento, del año 1010, menciona por primera vez en latín medieval, la palbra “gradales”, de la que derivó posteriormente “graal” (en francés), “grail” (en inglés) y “grial”, en España. Precisamente en nuestro país, por Grial se designaba en épocas medievales a ciertos recipientes en forma de copa de uso doméstico.Una forma más, ésta, de relacionarlo con la búsqueda del Cáliz.
Pero los que defienden la teoría de la descendencia, hacen hincapié que la derivación de aquel “gradal” inicial a “graal”, no fue correcta. No fue el “San Graal” lo que se trasladó, sino el “Sang Raal”, es decia, la Sangre Real. Puede que, según esta teoría, lo que se trasladara de Asia a Europa no fuera entonces una copa de madera, el Grial o cáliz de Cristo, sino la Sangre Real, el linaje y descendencia de Cristo.Obviamente, un descubrimiento así podría suponer un auténtico terremoto para las creencias religiosas cristinas, y podría suponer daños irreparables para la Iglesia Católica.
Quizás por ello se han asociado distintas facciones misteriosas que luchaban a lo largo de los siglos por defender ese sagrado cáliz y mantenerlo oculto y otros por lo contrario, sacar la Historia a la luz. Nombres como el del Priorato de Sion, o el de los Illuminati se han asociado con su búsqueda.Sin embargo, hubo un hecho que reforzó la leyenda. Fue en un perdido pueblo francés, allá por el siglo XIX, de nombre Rennes-Le-Chateau. Desde el siglo XII diversos escritos comenzaron ya a hablar de la leyenda, relacionándola con el Rey Arturo y sus caballeros. Eran los años en que los Templarios dejaron atrás Jerusalén. Un siglo después, un poeta alemán, Wolfram von Eschenbach, dejó escrito que los templarios custodiaban y ocultaban aquel objeto sagrado.
Investigaciones realizadas en pleno siglo XX sacaron a la luz teorías (que no pruebas) de que durante siglos hubo una conspiración eclesiástica apoyada por los reyes de Francia de aquella época para mantener oculto un terrible secreto. Aquellas teorías que se plasmaron en un polémico libro, El Enigma Sagrado (1982), y que concluía afirmando que la búsqueda del Santo Grial era la búsqueda de todo el linaje de David con el que se entroncaba el de Jesucristo, fueron las que sirvieron de base para el libro de Dan Brown, El Código da Vinci, el que finalmente le ha dado la fama necesaria a un caso que se mantuvo durante siglos, sino oculto, sí en las sombras.Aquellas mismas investigaciones observaron que alrededor de Rennes-le-Chateau se había construido una triada de enclaves templarios, formando así una red de protección alrededor del pueblo. Eran los castillos de Champagne-sur-Aude, el de Blanche-fort y el de Saint Just et le Bézu. Y entonces fue cuando se recordó cierto hecho ocurrido en aquel pueblo perdido de Francia.
martes, 19 de mayo de 2015
Mi desesperacion
Mi desesperacion.
Por GREDDY SUAREZ
Que tristeza e impotencia da en Venezuela buscar y no conseguir alguna medicina o tratamiento q necesites y no conseguirlo en ningun sitio. Q desesperacion, aqui es mejor no enfermarse. Ya basta con seguir tapando el sol con un dedo aqui ni los bachaqueros consiguen. La calidad de vida del venezolano esta por el subsuelo. Yo no soy ni opositora ni afecta al gobierno lo q soy es una venezolana q esta cansada de tanta miseria. Hablo por mi y los seres q amo q tambien eatan desesperados porque no consiguen el tratamiebto de tiroides, del cancer, glaucoma, hipertension, entre otros. Yo les digo a manera de broma ironica q lo mejor es buscar algun contrato funerario (tal vez sea algo fatalista y exagerada),lo q trato es ser realista y crear algo de conciencia en q no vale la pena echarle la culpa a uno o al otro aqui lo q se quiere es solucionar este desastre q nos unde al abismo a todos. Confiezo q he deseado con todo mi corazon tirar la toalla e irme a vivir a otro pais, pero, luego me doy cuenta q amo tanto a mi pais y no quiero dejar a mis seres queridos padeciendo esta cruel realidad. Y aun Halverga en mi algo de esperanza de q algun dia saldremos de esto con el favor de dios, pero, esto se lograria con menos soberbia y mas humildad de aquellos q saben quiebes son los q lo pueden hacer. Ojala q con este breve escrito q describe un poco toda la indignacion y pena q siento le sirva a alguien q quiera expresar lo q siente y no se atreve a plazmarlo con palabras tal vez faltos de buena redaccion, algun error o tal vez aburrido. Gracias por leer mi desahogo expresado en estas palabras.
jueves, 30 de abril de 2015
LA MALDICION DE LA ISLA
EL TESORO DE LA ISLA DEL ROBLE (OAK ISLAND)
Las leyendas sobre fabulosos tesoros escondidos en remotas islas allende los mares, han servido de inspiración para multitud de relatos de aventuras. Una de estas leyendas plantea que, en Oak Island (Isla del Roble), situada en la bahía Mahone, en las costas de Nueva Escocia, Canadá, existe un monumental entramado de túneles subterráneos, donde los piratas escondieron un fabuloso tesoro. Pese a las diversas expediciones y numerosas excavaciones efectuadas durante más de doscientos años, nadie ha conseguido alcanzar el objetivo deseado.
EL DESCUBRIMIENTO DEL POZO
Cuenta la historia que un día de verano de 1795, tres jóvenes residentes en el pueblo pescador de Chester: Daniel McGinnis, Paul Smith y Anthony Vaughan, desembarcaron en la isla y descubrieron a los pies de un robusto roble, la polea de un viejo barco enganchada a una rama cortada. Justo debajo de la rama observaron una depresión circular. La tierra estaba removida y daba la sensación que allí había algo enterrado. ¿Habían encontrado el tesoro?Al día siguiente, los tres muchachos comenzaron a cavar a los pies del viejo roble. Pronto descubrieron que, en realidad, se trataba de un pozo excavado en la tierra. Lograron apartar la tierra removida del centro sin apenas dificultad, pero comprobaron que los lados estaban compuestos de dura arcilla, donde se apreciaban claramente las marcas de los picos de excavaciones anteriores. En el transcurso de la excavación se fueron encontrando con distintas capas de tierra, sedimentos, carbón de leña, arcilla y con varias plataformas de troncos de roble firmemente incrustados en las paredes de arcilla. El pozo era más profundo de lo que los muchachos habían imaginado en un principio y, al final, no tuvieron más remedio que desistir.
SE DESATA LA FIEBRE DEL TESORO
En 1849, Joham B. McCully, miembro de la Sociedad Truro, se encontró el pozo inundado a veinte metros de profundidad. Una vez localizado el origen del agua, construyó un dique (que quedó completamente destruido a causa de la marea alta). Tuvo que abandonar los trabajos al quedarse sin fondos. En 1897, otro expedicionario, Guillermo Chappell, encontró a cincuenta metros de profundidad un pequeño pergamino que contenía extraños símbolos borrosos.Fueron pasando los años hasta que, en 1972, un equipo de investigación consiguió introducir una cámara fotográfica especial hasta setenta metros de profundidad y logró fotografiar un cofre, una mano y una cabeza humana. Se sabe, también, que en 1995, un equipo del Woods Hole Oceanographic Institute, realizó diversas prospecciones en la isla. El resultado final de sus investigaciones, como suele suceder en estos casos, no ha trascendido a la opinión pública.En la actualidad, las prospecciones en Oak Island, corren a cargo del grupo canadiense Tritón Alliane, bajo la dirección de David Tobías y Dan Blankenship. Una tras otra, todas las expediciones han intentado infructuosamente vencer las defensas del pozo del tesoro.
¿DÓNDE ESTÁ EL TESORO?
Como suele suceder cada vez que nos embarcamos en la búsqueda de algún tesoro en particular, al margen, claro está, de su localización, es averiguar su procedencia. En el caso que nos ocupa, como en la mayoría, son varias las versiones al respecto.Unos dicen que fue enterrado en la isla por obra y gracia del pirata William "Capitán" Kidd - que murió ahorcado en Londres en 1701 - quién, a bordo de su buque "Adventur Gallery", saqueó multitud de navíos de la Compañía Inglesa de las Indias. También, podría tratarse del tesoro de Luis XVI. Aunque se ha especulado mucho sobre la verdadera existencia de dicho tesoro, su autenticidad, queda atestiguada por numerosos informes y por confidencias recogidas de boca de un descendiente del camarero personal del rey. A este respecto, , según el tristemente desaparecido Robert Charroux (investigador, escritor y presidente del Club Internacional de Buscadores de Tesoros): "De acuerdo con otros documentos - dudosos - parte de las alhajas de la Corona fueron enterrados en las costas de Nueva Escocia, en la Isla del Roble (Oak Island), en 1795".Y para acabar de redondear la historia, otra de las versiones apunta la posibilidad de que, el tesoro que se halla oculto en algún lugar recóndito de la isla, en realidad, perteneciese a los Caballeros Templarios.En cuanto a su verdadera localización, el topógrafo Fred Notan, está convencido de que el tesoro no está escondido en el pozo, sino en algún otro lugar de la isla. Su búsqueda, al parecer, se centra en algunas piedras curiosas que dibujan extrañas formas.
DESPUÉS DE LA SÉPTIMA
Desde que se iniciaron las exploraciones en la Isla del Roble, han fallecido, que sepamos, un total de seis personas en las diferentes excavaciones. Si hacemos caso a una de las leyendas que circula por aquellos parajes, el tesoro no será descubierto hasta que muera la séptima. La lista de fallecidos da comienzo en 1861, cuando un hombre muere por culpa de la explosión de una caldera. Desconocemos la identidad de la persona. En 1897, Maynard Kaiser, fallece, en pleno descenso: al precipitarse al fondo del pozo. Y, en 1965, se producen las cuatro muertes restantes en un mismo día. Aquella fatídica jornada, pasan a mejor vida al caer en un pozo lleno de gas, los dos hermanos Restall, Cyril Hiltz y Karl Grasser.



